Podemos hablar de lo absurdo que es poner la titulación de Comunicación Audiovisual en una ciudad como Granada, donde los medios de comunicación, además de politizados y en ningún caso independientes, son tan escasos que se hace poco menos que inútil buscar trabajo en ellos.
Podemos hablar, además, de la precariedad de dichos medios, ya que hace unos días se cerró sin previo aviso el periódico La Opinión de Granada. Un buen día, sin esperárselo, los trabajadores de este medio escrito recibieron la noticia de que era su último día te trabajo. ¿Esa es la impunidad que se le permite a las empresas de comunicación? ¿Es racional y permisible que actúen de una forma tan intolerante con los profesionales del sector?
Podemos, ya que estamos, hablar de unas empresas cuyos intereses van más allá de la mera información. Conglomerados enormes y muy poderosos en los que la información y la comunicación son sólo una pequeña parte de sus actividades y, por supuesto, no reciben la importancia ni la atención que merecen. De hecho, en el mejor de los casos, estos conglomerados empresariales usan sus empresas de comunicación para favorecer sus demás intereses económicos (por ejemplo la construcción, por ejemplo la química industrial, por ejemplo los negocios financieros y bancarios…).
Podemos, al margen del dinero (aunque nunca se puede estar del todo al margen del dinero), hablar de un sector con un altísimo grado de intrusismo laboral. Hablamos de la comunicación, pues desde siempre y hasta hoy en día en los medios han trabajado, trabajan y, si no hacemos algo al respecto, trabajarán personas que no han recibido ninguna formación específica ni profesional. Es mucho más barato coger a un tipo que no ha estudiado ni periodismo ni comunicación y decirle “Venga, tú haz esto, esto y esto”, y pagarle cuatro duros por ello. ¿Por qué pasa esto? Mientras que otros sectores tienen colegios profesionales y legislación específica que regulan su actividad, la comunicación es un área que carece de dicha regulación laboral. No hay nada ni nadie que diga: “Para ser redactor de noticias tienes que haber estudiado Periodismo o Comunicación”, o “Para trabajar en publicidad tienes que haber estudiado Publicidad y Relaciones Públicas…” Y tantas otras cosas. Es verdad que para opositar a los medios públicos te piden licenciatura en alguna de las tres áreas de conocimiento de las ciencias de la información, pero tampoco sabemos si esto se cumple a rajatabla y, por supuesto, si con tantas y tantas otras oposiciones se hacen chanchullos y pirulas. También es cierto que en los manuales de estilo de algunos medios de comunicación privados se establece, sólo a nivel interno, que hay que haber estudiado tal o cual cosa para poder trabajar en dicho medio. Como es lógico, esto sí estará sujeto a enchufes, amiguismos, chanchullos, pirulas y búsqueda del coste cero en la contratación.
Podemos hablar de tantas cosas que hemos creado este espacio para hacerlo con tranquilidad y la máxima objetividad de la que seamos capaces, aunque NUNCA se puede ser objetivo al hablar, pero esa es otra historia… Un espacio en el que tendrán voz todos aquellos estudiantes y profesionales de la comunicación en desacuerdo con lo que hacen las empresas e instituciones, públicas y privadas, en nombre de la libertad de expresión. Y si hace falta, aunque no vayamos a conseguir gran cosa con ello, nos pasaremos la vida denunciando irregularidades e injusticias para llamar la atención de las masas adormecidas por la deformación, desinformación y estreñimiento mental al que les someten los medios. Nos pasaremos la vida porculizando.
3 comentarios:
Arriba esos comunicadores!! pero poned otra letra en el título que no se ve bien con la foto... eso entraba en la primera práctica bolu2!
aqui un porculero màs desde las frías tierras de mordor a la espera de un regreso granaìno
Vaya.... no me esperaba tanto de vosotros:)))
solucionado lo del título. la apariencia es sólo provisional (espero), mientras buscamos algo más atractivo y apropiado al tema que tratamos.
gracias por la observación!! ^_^
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